Acabar o seguir con la relación: La terapia de pareja
Acabar o seguir con
la relación: La terapia de pareja
Muchas parejas se plantean si acabar o seguir con
la relación tras un tiempo de compromiso o después de haber pasado una época
difícil que identifican como “una mala racha” de la que parecen no
recuperarse, aunque en muchas ocasiones este planteamiento no surge de una
situación o problema específico, sino del desgaste tras cierto tiempo de
convivencia, por lo que este y otros problemas son abordados con la
terapia de pareja.
La terapia de pareja puede ser de ayuda
cuando se plantea si acabar o seguir la relación, son casos en los que el
instinto de superación no es tan prioritario como cuando se produce un problema
al que ambas partes no se pueden enfrentar, como una infidelidad o la
pérdida de un hijo, pero sí se precisa disponer de una perspectiva global de la
relación, lo que ha supuesto hasta el momento y lo que representa el proyecto
común en este punto. La ayuda de profesionales puede ser capaz de desvelar
estas incógnitas proporcionando una respuesta objetiva desde un punto
de vista imparcial para tomar acción directa sobre el problema que los
aborda.
En muchas ocasiones el desgaste no sólo
se produce por el paso del tiempo, sino por la maduración progresiva de los
sujetos. Esta situación que suele darse muy
frecuentemente en parejas que
comenzaron su relación siendo muy jóvenes y su personalidad va
evolucionando hasta el punto de que ya no conectan como antes e incluso
pueden no llegar a reconocer a la persona de quien se enamoraron porque tienen
inquietudes e intereses distintos que antes compartían.
La terapia de pareja puede intervenir
positivamente en una relación reconduciéndola y ayudando a ambas partes a
identificarse con ellos mismos, para lo cual en muchas ocasiones es necesario
que ambos miembros se conozcan y comprendan qué es lo que esperan del
otro y también lo que pueden ofrecerle.
Identificar la viabilidad del proyecto común
también es importante para definir el vínculo que ayude a determinar si es
mejor acabar o seguir la relación, pues en muchas ocasiones la conclusión de un
proyecto como puede ser la crianza de los hijos, puede actuar en detrimento de
la vida en común debilitando el anclaje de unión en los intereses
compartidos y produciendo falta de interés el uno por el otro y
las actividades comunitarias.
La rutina suele ser en un gran porcentaje de los
casos la principal causa de desgaste que motiva en desinterés por la relación e
induce a sus integrantes a plantearse su disolución. Cuando ocurren estas
situaciones resulta conveniente despertar el estímulo inicial que les
impulsaron a estar juntos antes de plantearse si acabar o seguir con la relación.
La terapia en pareja también sirve de ayuda para solventar
algunos de los problemas emocionales derivados de ciertas situaciones
inesperadas que surgen de manera espontánea y que suponen un trauma para quien
lo vive, como la muerte de un hijo, una enfermedad, infidelidades, pérdida de
trabajo, situación de exclusión social y un amplio etcétera. Son situaciones a
las que los profesionales se enfrentan a diario para reforzar el
vínculo de unión de las parejas que todavía se quieren pero que
necesitan el apoyo psicológico preciso para lograr el entendimiento y
comprensión mutua que les ayude a superarlo.
En ocasiones, este tipo de tratamiento
también tiene que enfrentarse con diferencias irreconciliables para determinar
si deben acabar o seguir con la relación y estos casos son mucho más
difíciles de manejar, porque los miembros de la pareja simplemente han cambiado
y ya no tienen cosas en común, sienten que no se identifican con el otro y
desean nuevos estímulos en sus vidas que les inducen a contemplar su compromiso
con el otro como una carga y querer liberarse de la relación.
Cuando esto sucede, la labor del profesional
consistirá en determinar qué tan profundo son los cambios que esa persona está
experimentando para valorar si se trata de una situación transitoria
relacionada con algún otro acontecimiento de su vida, o si por el contrario
esos nuevos intereses que le desligan de su pareja confieren aspectos
determinantes de su verdadera personalidad que ha podido forjarse con el
tiempo.
El principal problema a la hora de determinar si
acabar o seguir con la relación durante este procedimiento se impone cuando es
sólo una de las partes quien manifiesta sentimientos de alineación con la otra
persona sin que sean correspondidos a causa de todos los puntos anteriores.
En
estos casos la terapia se centra en procurar que la separación resulte
lo menos traumática para ambos y reducir al máximo el impacto
psicológico que supone una ruptura sentimental.
Don Emilio Garza R.
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